Los dones del espíritu Santo

“El viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión a favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina”. (Rom 8, 26-27)

Cristo, al morir y resucitar, realizó en plenitud la redención de todos los hombres, el designio del ilimitado amor de Dios por cada uno de nosotros. Ahora, le corresponde al Espíritu implicar a cada uno en ese designio de amor. Por esto existe una estrecha conexión entre la misión de Cristo y el don del Espíritu Santo: es Él quien debe habitar ahora en nosotros y llevarnos a una vida cada vez más conforme a la de Cristo resucitado. Y esto lo hace por medio de sus dones y de sus frutos.

 

Los siete dones del Espíritu Santo pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David. Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.

¿Cuáles son los dones del Espíritu Santo?

Don de sabiduría

Don de Inteligencia

Don de Ciencia

Don del Consejo

Don Temor de Dios

Don de Piedad

Don de Fortaleza

"Nuestra meta es el cielo"

Madre Cherubine